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Finanzas
Rentabilidad inmobiliaria y cómo conseguirla con tu propiedad

Rentabilidad inmobiliaria y cómo conseguirla con tu propiedad

Los inversionistas todo el tiempo están buscando obtener beneficios de sus inversiones, ya sea ingresos pasivos, más rendimientos y por supuesto mayor rentabilidad cuando se trata de una inversión en bienes raíces.

Sabemos que las propiedades son las inversiones más seguras que puedes encontrar, es cierto que su rentabilidad puede ser mucho mayor si sabes cómo lograrla.  

La rentabilidad se genera a través de distintos factores como el crecimiento de la ciudad, los servicios y amenidades disponibles, entre otros.

Sin importar si es tu primera inversión o que ya tengas experiencia en el tema, es relevante considerar algunos de estos puntos, porque te pueden ayudar a obtener mejores resultados.

Así que, en este artículo te diremos qué es la rentabilidad y también te daremos algunos consejos para conseguirla con tus inversiones inmobiliarias.

Rentabilidad ¿qué es?

Antes de entrar al tema de cómo maximizar la rentabilidad de tus inmuebles es necesario que conozcas algunos conceptos básicos.

En términos muy sencillos, la rentabilidad es el beneficio que se obtiene de una inversión.

Por ejemplo: si el costo de un producto es de unos 8000 pesos y puedes venderlo en 8800 pesos entonces tendrías un margen de ganancias de 800 pesos, que sería dicho beneficio obtenido por la inversión.

Por lo general esta se calcula en porcentajes y sirve para medir las ganancias adquiridas con la cantidad de esfuerzo empleado.

En el caso de la rentabilidad de los inmuebles debes considerar si se trata de una propiedad en venta o una que mantendrás en renta, además de los costos de mantenimiento, entre otros gastos como los pagos de servicio.

Rentabilidad en tus inversiones inmobiliarias

Ahora que ya tienes una idea más clara de qué es la rentabilidad y cómo se clasifica, lo más seguro es que te estés preguntando cómo puedes obtenerla con tu inmueble.

Los bienes raíces son una de las inversiones más seguras que hay y esto se debe a su capacidad por mantener y en varios casos aumentar su valor a lo largo de los años.

Para que tu inmueble sea uno de estos casos de éxito es necesario tomar en cuenta varios factores antes de que decidas adquirirlo.

1. Escoge una zona con alta plusvalía

Es uno de los primeros factores en los que te debes fijar, incluso desde antes de ver el propio diseño del inmueble.

Es tan importante porque sin este pequeño detalle no podrías obtener un margen de rentabilidad tan alto.

De esta forma, dos casas que son exactamente iguales tendrían valores distintos dependiendo de la plusvalía que tenga el lugar en donde estén.

Para ello, revisa lo siguiente:

  • ¿La ubicación es una zona turística o de gran afluencia de personas? 
  • ¿Cuenta  con suficientes servicios y áreas de entretenimiento? 
  • ¿Qué tipo de viviendas hay en la zona? 
  • ¿La ciudad prevé crecimiento en el largo plazo? 
  • ¿Los precios de compra han ido aumentando en los últimos años?

2. Aprovecha la preventa del inmueble y así puedes obtener mejores precios

Cuando adquieres una vivienda ya lista, de igual forma obtendrás rentabilidad con el paso de los años, sin embargo, algo que aumenta mucho más las ganancias es comprar en preventa.

Estos desarrollos se hacen con la idea de aprovechar el crecimiento de una zona, que esté cerca de otros proyectos como centros comerciales, hospitales, escuelas y distintos tipos de servicios.

Todas esas ventajas son las que contribuyen a su plusvalía y lo mejor de todo es que por ser preventa el precio es mucho más bajo, lo que se traduce en mayor rentabilidad.

3. Arrenda el inmueble para obtener ingresos inmediatos

Todas las ventajas de invertir en bienes raíces vienen con la condición de que debes ser paciente, porque se trata de algo a largo plazo, de varios años.

Pero, hay una forma en la que puedes empezar a obtener rentabilidad de tus inversiones inmobiliarias casi de forma inmediata: la renta.

Poner en renta una casa o departamento te asegura un ingreso pasivo, que amortigua el costo inicial de tu inversión.

De hecho, esta es una opción muy usada entre las personas que tienen casas de vacaciones y que no desean que queden deshabitadas por periodos de tiempo muy largos.

Con esta opción puede ser cualquier tipo de inmueble a rentar, como es el caso de las oficinas, de los terrenos, los locales y los almacenes.

4. Vende la propiedad cuando haya aumentado su valor

La opción de renta es la mejor si quieres que tu rentabilidad se extienda el mayor tiempo posible, pero si lo que quieres es una entrada de dinero más grande en un solo momento, entonces lo mejor es la venta.

Para ello debes estar atento a factores como la situación actual del país, la demanda de las viviendas en la zona, el crecimiento de la ciudad, los servicios que hay alrededor, las crisis económicas y la inflación.

Siempre es buena idea tener en buen estado tu inmueble, solo recuerda prestarle especial atención a su mantenimiento cuando la vayas a vender, para que al momento de valuarla obtengas una cifra más alta.

Cálculo de la rentabilidad de tu inmueble

Calcular la rentabilidad obtenida por tu inversión inmobiliaria no es muy complicado, pues solo necesitas ciertos valores dependiendo de si se trata de un inmueble en renta o uno en venta.

En el caso de que sea un inmueble en venta, tienes que hacer tus cálculos tomando en cuenta lo siguiente:

  1. El valor inicial: cuánto invertiste en el inmueble.
  2. El valor actual: a cuánto lo estás vendiendo.

Al valor de la venta se le tiene que restar la inversión inicial, luego dividirlo entre la misma inversión inicial, multiplicarlo por 100 y el resultado debería ser la rentabilidad en porcentaje.

Cuando se trate de un inmueble en renta, entonces tienes que fijarte en los siguientes elementos:

  1. Los ingresos anuales: la suma de todos los pagos durante ese tiempo.
  2. El gasto de mantenimiento: ya sean remodelaciones o distintos servicios.
  3. El valor inicial: cuánto invertiste en el inmueble.

Cuando se trata de renta, a los ingresos anuales se les tiene que restar los gastos de mantenimiento, luego dividirlo entre la inversión inicial, multiplicarlo por 100, y el resultado sería la rentabilidad del inmueble en el plazo de un año.

Los gastos de mantenimiento pueden variar, ya que hay algunas personas que rentan el inmueble con muy pocos servicios, mientras que hay otros que hasta incluyen servicio de internet.

Finalmente, cuando hablamos de temas de inversión no podemos dejar de recomendarte los bienes raíces, ya que esta es una forma muy segura de proteger y aumentar tu dinero. Los inmuebles no pierden su valor una vez que los adquieres sino todo lo contrario, después de unos años verás cómo dicho valor aumenta de forma considerable, además los inmuebles son resilientes a las crisis.

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